el taller
Geometría sagrada, pintada despacio.
Mandala·Lila nació de una pregunta sencilla: ¿qué pasa cuando dejamos que la geometría sea el lenguaje de nuestras emociones?
Cada obra empieza con un compás, plantillas hechas a mano y un eje que organiza el universo de la composición. El color llega después, capa por capa, con tiempos de secado largos. No hay atajos.
Trabajamos con acrílicos y tintas sobre madera baltic birch o papel de algodón, en formatos que van desde 20cm hasta piezas de un metro de diámetro.